La escuela intermedia y superior

Por: Ana Helvia Quintero

junio 2021

Escuela Intermedia

En la escuela intermedia se comienza a dividir el día escolar en las materias escolares.

Experiencias en dos escuelas a nivel intermedio, la Escuela Manuel Elzaburu y Vizcarrondo, en Barrio Obrero (Fundación Quintero Alfaro, 1995) y la Escuela Berwind Intermedia, en el área Berwind de San Juan (Ramos, 2019), muestran lo efectivo de que las materias escolares giren alrededor de un tema o proyecto, que vincule la enseñanza al interés de los estudiantes.

Escuela Manuel Elzaburu y Vizcarrondo

En el año escolar 1992-93 la escuela Manuel Elzaburu y Vizcarrondo comenzó a desarrollar un currículo integrado, donde todas las clases de las diversas disciplinas académicas giraban alrededor de problemáticas comunes que se seleccionaban democráticamente entre estudiantes y maestros. De esta forma, los diversos ángulos que las disciplinas representan se entrelazaban para lograr que la educación tenga más sentido en la vida cotidiana del estudiante (Fundación Quintero Alfaro, 1995).

Este experimento comenzó bajo el liderato del director escolar Carlos Reymundí, la asesoría de la profesora Adalexis Ríos Orlandi y el apoyo del Centro de Investigaciones e Innovaciones Educativas, en ese momento bajo el Consejo General de Educación. El libro que preparó la Escuela, Haciendo currículo en una escuela del sistema público (1998) describe el proceso de desarrollo del currículo integrado. Se inició en el séptimo grado, un año de planificación y al próximo año la implantación. Durante el año de implantación del séptimo grado, se inició la planificación del octavo grado y así sucesivamente. Este proceso permitía que lo aprendido en el proceso de implantación se tomara en cuenta en la planificación del próximo nivel. Por ejemplo, al iniciar la implantación del séptimo grado, el equipo de maestros se percató de la necesidad de desarrollar un sistema de evaluación que correspondiera al currículo que se comenzaba a implantar. Este aprendizaje se comparte con toda la facultad, lo que permite que se integre en la planificación del próximo grado. De hecho, al iniciar los trabajos para el desarrollo de un currículo integrado que tome como punto de partida los intereses de los estudiantes se observa que muchos otros elementos escolares se deben revaluar; los esquemas de tiempo; el trabajo en equipo.

La reacción de los estudiantes al nuevo currículo fue muy favorable. En palabras de la trabajadora social:

“El estudiante, al verse en un contexto escolar donde hay más temas de interés o pertinencia a su mundo real, siente elevar su autoestima al poder participar activamente. Desarrolla un mayor interés por la materia y presenta menos frustraciones. Estas experiencias positivas llevan al estudiante al desarrollo de unas actitudes más positivas hacia la educación y la escuela. Se logra una mayor integración del estudiante a la comunidad escolar y se observa una tasa menor en el ausentismo y de casos de indisciplina en el salón de clases. De esta manera el cambio en el currículo impacta el Programa de Trabajo Social. Al reducirse el ausentismo y la indisciplina, el Programa de Trabajo Social puede enfatizar en actividades de prevención” (pag 70, Escuela Manuel Elzaburu, 1998)

Añade una estudiante:

“Nuestra experiencia en relación con el nuevo currículo es muy positiva. Hemos tenido la oportunidad de hacer algo distinto a lo que habíamos hecho en años anteriores. Los temas son bien interesantes porque tratan de cosas modernas.

Hemos tenido, no solo la oportunidad de leer y contestar preguntas, sino también de escribir párrafos, ofrecer opiniones, expresarnos sobre los temas y preocuparnos por cosas que están ocurriendo hoy en día en nuestro país.

Esperamos tener la mejor de las experiencias en este currículo y obtener el mejor provecho para nosotras y nuestras vidas” (pag 84, Escuela Manuel Elzaburu, 1998).

Al analizar la experiencia de los estudiantes los maestros se percataron que estos tenían necesidades que no se atendían a través del componente académico. Era necesario ampliar las actividades para fortalecer el desarrollo personal y social del estudiante. Con este fin se desarrolló un programa de mentorías en donde se crearon pequeños grupos de estudiantes a cargo de un maestro mentor. El grupo se reunía una vez a la semana y discutían actividades diseñadas por los maestros en colaboración con la orientadora y la trabajadora social. Observen que este modelo de apoyo emocional está de acuerdo con lo que planteamos en otros artículos sobre la importancia que el foco de la labor principal del trabajador social, el psicólogo y el consejero cambiase de dedicarse mayormente a atender directamente a los estudiantes, a ser asesores de los maestros y otro personal.

El proceso de cambio en la Escuela Elzaburu no fue fácil, pero sí de mucha satisfacción.

En palabras de una maestra:

“Para mí, todo este proceso ha sido uno de muchos retos, de mucho trabajo y muchas satisfacciones. Al principio me encontré con algunas dificultades como

tener que romper con viejos esquemas, las necesidades de los estudiantes vis a vis el currículo tradicional, el factor tiempo, la búsqueda de materiales didácticos y el trabajo en equipo” (pag 71, Escuela Manuel Elzaburu, 1998).

Añade otra,

“Me sentía muy cómoda con el proyecto y no me interesaba volver atrás, a pesar de que implicaba más trabajo.” (pag 81, Escuela Manuel Elzaburu, 1998).

Escuela Berwind Intermedia

En noviembre de 2016 un equipo de profesores de diversas facultades de la Universidad de Puerto Rico, apoyado por el Fondo Institucional para la Investigación (FIPI) inició un estudio de necesidades en las tres escuelas tributarias Berwind (Escuela Elemental Berwind, Escuela Intermedia Berwind y Escuela Superior Berwind). Este estudio buscaba identificar los problemas y las posibilidades, de los directivos, el personal del distrito, los directores y maestros para el diseño de un apoyo sistémico a la gestión docente y administrativa del liderato escolar. A través de los grupos focales se destacó la necesidad de un cambio en concepciones sobre la misma enseñanza, cambio en los procesos de apoyo a los maestros, nuevas estrategias de dirección y supervisión, y repensar la relación con la comunidad (Quintero, Irizarry, Ríos-Villarini, Rodríguez-Rivera, Rivera-Casillas, Borrero, Suazo y Rodríguez, 2019).

En el segundo año del proyecto llegaron los huracanes Irma y María. Ante las horas lectivas perdidas por el huracán María, la Secretaria de Educación, Julia Keleher, determinó que las escuelas debían cumplir con un Aprendizaje Basado en Proyectos (PBL por sus siglas en inglés). Los maestros de la escuela intermedia decidieron trabajar con un proyecto agrícola que fomentara una comunidad autosustentable. La agenda de la investigación se dirigió a apoyar a los maestros en el desarrollo de esta nueva estrategia de enseñanza. La estudiante graduada de la Escuela Graduada de Planificación, Carol Ramos, quién se integraba ese semestre al Proyecto de Investigación como ayudante de investigación dirigió esta tarea.

Como parte del PBL se desarrolló un huerto en la escuela, en el cual cada grado tenía una sección. La Escuela Intermedia Berwind cuenta con 2.7 cuerdas de terreno lo cual ofrece amplio espacio para sembrar. Las clases de las diferentes materias giraban en torno a temas relacionados con el huerto. De hecho, los marcos curriculares permiten que el maestro moldee y transforme el currículo de manera tal que motive y logre un aprendizaje significativo en la sala de clase. Es por esto por lo que, sin descuidar el desarrollo de las destrezas de grado, se integraron temas relevantes

a la agroecología en Puerto Rico: desde el cultivo, cuidado de la tierra, el manejo responsable de la siembra, cosecha de productos orgánicos y temas para que el estudiante reconozca la agroecología como una oportunidad de crecimiento y autoempleo en armonía con la naturaleza.

Trabajar la integración curricular para fortalecer un aprendizaje no ha sido fácil. Varias reuniones y múltiples conversatorios han conformado las raíces de una iniciativa con el potencial de cambiar la comunidad. El resultado ha sido satisfactorio. La comunidad escolar ha hallado un nuevo norte más allá de las notas o pruebas estandarizadas. En palabras del maestro de inglés, Manuel Echevarría:

“el proyecto de agroecología urbana como herramienta de transformación comunitaria es muy valioso para mí. He sido testigo de cómo la implantación de este proyecto ha estado poco a poco logrando diferentes transformaciones. He visto como la comunidad escolar ha logrado diseñar nuevas metas. Nuestro plantel se ha llenado de flores, orgullo, pertenencia y nuevas aspiraciones en periodismo, cooperativismo y empresarismo.” (Ramos, 2019)

La integración curricular ha resultado en una actitud positiva ante los cursos académicos. Muchos estudiantes han mejorado significativamente sus calificaciones al interesarse por lo que se está realizando en la escuela. Esta motivación sirve para mejorar el aprovechamiento académico y el sentido de comunidad, pertenencia, respeto y amor por la naturaleza. Los proyectos escolares de agricultura, que se creían de antaño, hoy adquieren más relevancia ante los últimos eventos atmosféricos catastróficos que resaltaron la necesidad de la seguridad y soberanía alimentaria que necesita el país (Ramos, 2019).

Además del cambio en el aspecto académico, el proyecto ha estrechado los lazos con los padres y la comunidad. La maestra de educación especial y residente de la comunidad, Carmen Silva, comparte que:

“en menos de 6 meses en la escuela se vieron cambios positivos que nos lleva a la decisión unánime de trascender el proyecto a uno de mayor impacto social y comunitario. Además del gran impacto emocional que nos dejó el Huracán María considero que a esta generación les ha dado la bendición de conectarse con la tierra, reconocer nuestro medio ambiente y valor la naturaleza. La Agroecología urbana en las escuelas de Puerto Rico ha llegado y no tenemos intención de aislarla. Ha sido para nosotros una herramienta enriquecedora donde conecta, une y provoca una relación íntima con la comunidad. Se ha logrado un aumento en la integración con las comunidades que componen nuestra población escolar y una integración curricular en todas las áreas. Mayor tolerancia, mejor comunicación y apresto al manejo de conflictos canalizándolos efectivamente. De igual forma la integración curricular nos ha brindado más creatividad, diversidad de estrategias y exposición a nuevos conceptos educativos.” (Ramos, 2019)

La directora Rosario Santana reflexiona sobre los logros del proyecto al finalizar el año escolar 2018 y comparte que:

“durante el semestre escolar de enero-mayo 2018 con el proyecto se evidenció lo siguiente: (1) Aumento el aprovechamiento académico. (2) Reducción en los incidentes de violencia escolar. (3) Integración y el compromiso del personal escolar, y (4) con este proyecto el estudiantado descubrió y se sensibilizó al ver que en la tierra hay vida y posibilidades para mejorar su país y comunidad” (Ramos, 2019).

Descubrir su vocación

Al igual que en el nivel elemental, en el nivel intermedio la integración de la enseñanza a través de temas de interés al estudiante resulta provechosa para el aprendizaje. El partir de los intereses de los estudiantes también apoya el que estos vayan descubriendo sus talentos y su vocación. Una de las metas de la escuela intermedia debe ser ofrecer la oportunidad a los estudiantes a explorar sus intereses y potenciales y así orientarlos sobre aquellas vocaciones que respondan a estos intereses.

Junto a la oportunidad de descubrir sus intereses a través de la enseñanza se deben desarrollar experiencias que apoyen al estudiante a explorar su vocación. En Nuestra Escuela, institución de educación alternativa para atender desertores escolares, hemos visto que la experiencia de trabajar es muy positiva para este propósito; les aclara sus posibilidades y les abre alternativas. La escuela superior Cristo Rey que desarrollaron los Padres Jesuitas en Chicago para estudiantes hispanos es otro excelente ejemplo de la virtud de las experiencias de trabajo en apoyar a definir la vocación. Para pagar la matrícula de esta escuela se hicieron arreglos con empresas y oficinas gubernamentales de la ciudad de Chicago de manera que los estudiantes fuesen a trabajar un día a la semana. Con el importe del trabajo se costeaba la matrícula, ya que los estudiantes son de familias de pocos recursos. Parte del currículo se dedicó a preparar a los jóvenes para su trabajo. Lo interesante de este experimento fue que el trabajo no sólo apoyó económicamente a la escuela, sino que fue fundamental en que los jóvenes mejoraran su autoestima y descubrieran el mundo de posibilidades que les abría la educación. Un componente, pues, que debe tener el nuevo modelo de escuela intermedia es ofrecer al estudiante experiencias reales dónde pueda ir descubriendo y definiendo su vocación. Estas experiencias también les dan sentido y relevancia a sus estudios.

Nuevo modelo de Escuela Superior: Atendiendo la diversidad de talentos e intereses

El modelo actual de escuela superior va dirigido a preparar al estudiante para la universidad. Ahora bien, un grupo sustancial de los estudiantes de escuela superior en Puerto Rico, 46% en el 2016-17, no continuaron estudios post secundarios. Por tanto, casi la mitad de los estudiantes no están siendo atendidos apropiadamente por este modelo. De hecho, aún los estudiantes que prosiguen estudios universitarios encuentran su educación de escuela superior poco interesante y, en ocasiones, limitada para las competencias que necesitan en la universidad (Manno, 2020). Esta situación no era tan problemática en la era industrial, en la cual la mayoría de los empleos no necesitaba una preparación de nivel secundario. La nueva economía requiere que la gran mayoría de los estudiantes salgan preparados, ya sea para proseguir estudios post secundarios, como para trabajar en oficios que requieren destrezas técnicas y cognoscitivas de alto nivel. Nuestra realidad social también requiere una ciudadanía bien preparada.

Necesitamos pues un nuevo modelo de escuela superior. En la escuela elemental e intermedia los conceptos que se discuten serían similares para todos los estudiantes, aunque se puedan presentar desde diversas temáticas. Los conceptos discutidos enfatizarían los contenidos que todos debemos conocer. La escuela intermedia también apoyaría que el estudiante fuese definiendo su vocación. Una vez el estudiante muestre su inclinación vocacional podríamos crear alternativas en la escuela superior para atender la variedad de inclinaciones.

Modelo de talleres

Un ejemplo de una escuela superior que crea alternativas para los diversos intereses es la Escuela Superior Vocacional Antonio Lucchetti en Arecibo. La visita a esta escuela vocacional me ha hecho pensar que su modelo curricular puede dar luz a mejorar la escuela regular. En la escuela Antonio Lucchetti cada estudiante ingresa a un taller de acuerdo con su interés, por ejemplo, los talleres de robótica, enfermería, agricultura, electricidad. Alrededor de la enseñanza en el taller se integran las materias académicas. Esto le da sentido al aprendizaje. Así, nos dice la maestra de física y principios tecnológicos: “mientras yo doy un principio en la clase se está aplicando en el taller; o en los proyectos de integración, el proyecto de integración lo evalúa tanto el maestro vocacional como la maestra académica… así el estudiante ve coherencia. ¿Para qué yo necesito la matemática? ¿Para qué el inglés? Ve la interrelación de las clases académicas y los talleres vocacionales, les da pertinencia a las áreas académicas”. Una estudiante añade: “Algunos estudiantes dicen “para qué yo voy a estudiar ciencias si yo no voy a seguir en ese

campo, o para qué estudiar español si yo voy a seguir en otra área”, pero al llevarte al área de trabajo te integra todas las clases, eso es lo más que agrada que te motiva”.

Es interesante mencionar que la escuela Antonio Lucchetti está ente las escuelas con más alto número de estudiantes que ingresa a la UPR, en Mayagüez (el Colegio) una de las instituciones con más altos índices de ingreso del país. Así que los estudiantes están aprendiendo. Este modelo en el cual el estudiante entra a un taller, desde el cual desarrolla las materias académicas y las destrezas de trabajo podía hacer la enseñanza más relevante en la escuela regular. Por ejemplo, en la escuela regular un taller podía ser de estudiantes interesados en las ciencias, otro en las humanidades, otro en oficios. A través de proyectos y estudios relacionados a las áreas se integrarían las materias básicas, dándole sentido a las mismas. Ahora bien, se mantiene siempre la puerta abierta para que el estudiante que interese cambiar de taller, pueda hacerlo.

En cada taller, los requisitos y la enseñanza de las materias tendrían diversos énfasis. Por ejemplo, en matemática podría haber los siguientes requisitos:

Oficios (dos créditos)

  1. 1 Semestre: Estadística descriptiva

  2. 1 Semestre: Computadora

  3. 1 Semestre: Geometría, enfatizando en la medición y la diagramación

  4. 1 Semestre: Matemática para su área de interés (ejemplo: electricistas, mecánicos, beauticians, etc)

Carreras técnicas (dos créditos)

  1. 1 Semestre: Geometría-Como para pasar el College Board

  2. 1 Semestre: Estadística descriptiva

  3. Álgebra- Intermedio entre álgebra 1 y 2

Universitario (tres créditos)

  1. Geometría

  2. Álgebra- Intermedio entre álgebra 1 y 2

  3. Pre- cálculo (estudiantes interesados en áreas cuantitativas) o estadística (estudiantes áreas no cuantitativas, ejemplo, literatura, arte)

También un mismo curso podría tener variantes. Por ejemplo, el álgebra en el taller de los universitarios en áreas poco cuantitativa (por ejemplo: literatura, sociología, arte) se darían unas nociones generales de álgebra, pero no se entraría en toda los procedimientos y reglas, como por

ejemplo factorizar polinomios. La variante para los universitarios en áreas cuantitativas (por ejemplo, ciencias naturales, empresas, economía, lingüística) en la cual se ofrecerían estos procedimientos, siempre cuidándonos de no caer en ofrecer demasiadas fórmulas e información que puedan acceder en libros o medios electrónicos.

Así la diversidad se daría a través de dos ejes: diversidad en la satisfacción de los requisitos (rutas) y diversificación en los cursos. En esta última dimensión se pueden crear diversos cursos para atender la mayor parte de los requisitos, entre otras cosas, para hacerlos más atractivos y retadores. Por ejemplo, en el caso del español, como requisito, se podrían escoger entre cursos tales como Mis raíces hispánicas y el mundo, Contrastes de la literatura en los tiempos. Los cursos requisito enseñan necesariamente ciertas competencias, independientemente del contenido que se elija.

Modelo de Escuelas Especializadas

En nuestro sistema educativo existen las escuelas especializadas, la mayoría de las cuales son escuelas superiores especializadas en un área de estudio, por ejemplo, Artes, Música, Baile, Teatro, Deportes, Ciencias y Matemáticas. La mayoría de estas escuelas son muy buenas y siempre están entre las mejores que salen en el Examen del College Board para ingreso a la universidad. En lo posible se deben multiplicar estas escuelas. De hecho, en las escuelas pequeñas sería difícil tener variedad talleres. En estos casos se podría pensar en hacer conglomerados de escuelas cercanas que se especializaran en diversos temas. Crear una especie de escuelas especializadas por región. Entre estas debe haber escuelas vocacionales.

Ventajas de la diversidad

Esta diversidad en el nivel superior podría contribuir a mejorar las tasas de retención al hacer el currículo más interesante y al atender la diversidad del estudiantado. También, lo que es mucho más importante, comenzaría a poner sobre los hombros de nuestros estudiantes una parte de la responsabilidad sobre su propio proceso formativo.

Es importante señalar que el modelo que propongo tiene gran similitud con el modelo que propone Harvard Educational Letter (Julio/agosto, 2004) así como un informe de una Comisión Inglesa dirigida por Mike Tomilson (2004). Este último informe propone que la escuela superior tenga dos componentes principales:

  • un aprendizaje común que ofrece las competencias básicas de comunicación en el lenguaje y en el lenguaje cuantitativo y tecnológico

  • un aprendizaje diversificado, escogido por el estudiante que le ofrece el conocimiento, destrezas y comprensión de un campo de estudio, ya sea vocacional o académico.

El informe de Tomilson (2004) plantea que esta reforma apoya a disminuir la desconexión de los jóvenes con su educación al presentarles rutas que les interesen. Plantean también que este modelo promueve la excelencia al permitir que se trabaje con grupos interesados en lo que estudian. Así un joven talentoso en matemática al compartir su ruta con estudiantes interesados en la misma área podría tomar pre-cálculo y cálculo en escuela superior; mientras que uno que le interese el arte puede explorar cursos en teatro, escultura, etc.

Igualmente, estudiantes con interés vocacional podrían tomar cursos y talleres que los preparen para un empleo, al graduarse de escuela superior. De hecho, las escuelas especializadas en el sistema educativo son ejemplo de como el desarrollo de talentos no está en conflicto con la excelencia académica. Estas escuelas se distinguen por su fortaleza en lo académico y en el campo de especialidad de la escuela.

La diversificación del currículo contribuye también a fomentar el orden y rigor en la escuela. Los maestros saben cómo los estudiantes sin interés, ni habilidad en un área de estudio incurren en comportamientos que distraen la clase, y estorban a los talentosos en esa materia a desarrollar sus habilidades y lograr niveles de excelencia. También saben cómo cuando un joven tiene interés en una tarea se esfuerza por lograrla. Debemos pues permitir que florezca la diversidad de talentos de los estudiantes, y no tratar de amoldarlos a un mismo patrón donde todos no caben.

Contenidos

El modelo diversificado nos lleva a pensar qué contenidos son esenciales para todos los estudiantes. Estas es una discusión que se debe dar entre un grupo interdisciplinario de personas, entre ellos, los que construyen los exámenes de entrada a la universidad. Actualmente, los marcos curriculares los trabajan especialistas en el área, y en general piensan lo que un especialista en el área debe conocer. Se incluyen entonces temas para todos, que sólo un grupo necesita. Por ejemplo, tomemos el caso de la matemática. Fuera de las estudiantes que continúan carreras en áreas cuantitativas, quién necesita saber cómo se factoriza un polinomio. Así, podemos identificar temas de las diversas materias que no son necesarios para todos.

Otro aspecto que debemos considerar al escoger los contenidos de la enseñanza es que enseñar con sentido toma tiempo (Beardsley, 2004). Por ejemplo, presentar un concepto a través de la conferencia toma menos tiempo que apoyar al estudiante en la construcción de los elementos que lo conforman. Podemos “enseñar” más material a través de la conferencia que si enseñamos en forma activa y constructiva. A la larga, sin embargo, el tiempo que economizamos de nada nos vale, pues los estudiantes no aprenden realmente, y pueden aprobar un examen aplicando de forma mecánica una información que aprendieron, pero que luego fácilmente lo olvidan pues no la integran realmente a sus concepciones y hay que volver a enseñarlo. Así tenemos, por ejemplo, estudiantes en el nivel universitario que aún no entienden las fracciones, tema que se comienza a discutir en la escuela elemental.

Enseñar con sentido toma tiempo, por lo cual debemos repensar la cantidad de contenido que se enseña. Hoy con la facilidad que ofrece la tecnología de conseguir información, debemos enfocarnos en enseñar con sentido los conceptos básicos, darle así al estudiante una base sólida sobre la cual ellos pueden ampliar sus conocimientos a través de la tecnología. Además de la información que podemos conseguir por el internet, la tecnología de hoy nos brinda unas herramientas que nos deben llevar a revisar los contenidos que enseñamos. Por ejemplo, en la enseñanza de la matemática, con lo accesible hoy de las computadoras y calculadoras es preciso repensar la enseñanza de cómputos y procesos que las calculadoras y computadoras realizan. Por ejemplo, si ya estas máquinas realizan la suma, resta, multiplicación y división, no debemos dedicar tanto tiempo a enseñar la parte mecánica de las mismas. Debemos más bien apoyar a que se entiendan con sentido las operaciones, se sepan las combinaciones básicas, se puedan aplicar con números pequeños y se puedan estimar los resultados. Los cálculos con números grandes se los dejamos a la calculadora. El tiempo que ganamos en este proceso lo podemos dedicar a contenidos que apenas toca el currículo, como la estadística, que es tan importante hoy para entender muchos asuntos que afectan nuestras vidas. En cada materia escolar debemos hacer un análisis similar de los contenidos que es necesario enseñar, es preciso dejar a un lado los aspectos mecánicos y los datos e información excesiva, que ya fácilmente accedemos a través de las redes electrónicas.

Es también importante que consideremos nuevos contenidos que es necesario integrar al currículo. Por ejemplo, en la lectura sobre Nuevos escenarios de aprendizaje planteamos que a

medida que los productos de la inteligencia artificial se vayan integrando a la sociedad los contenidos y competencias que se desarrollan en la escuela y la universidad deben ir cambiando. Junto a las competencias tradicionales de lectura, escritura y matemática; es importante integrar el análisis de data y la tecnología. La tecnología no es solo importante para el sector tecnológico, sino también para un número creciente de campos en los cuales la tecnología toma cada día un papel más importante, por ejemplo, la transportación, cuidado médico, educación y servicios financieros, que utilizan software para transformar sus productos y servicios. Más de dos terceras partes de todos los trabajos en tecnología son fuera del sector de la tecnología. Por ejemplo, se proyectaba que para el 2018 el 58% por ciento de todos los trabajos en las áreas de ciencias, matemática e ingeniería serán relacionados a la computación. Más aún, el U.S. Bureau of Labor Statistics proyecta que el mercado laboral para las profesiones relacionadas a computación crecerá en 16% del 2018 al 2028 (U.S. Bureau of Labor Statistics).

Competencias comunes

Dentro de la variedad de talleres o escuelas especializadas habría unas competencias y aptitudes que todos deben desarrollar: la creatividad, la inteligencia emocional y la confianza en sí mismo para el desarrollo de un espíritu emprendedor. De hecho, en el mundo del trabajo la inteligencia emocional es tan importante como la habilidad académica. Nos dice el informe del World Bank(2019);

“Many jobs today, and many more in the near future, will require specific skills—a combination of technological know-how, problem-solving, and critical thinking as well as soft skills such as perseverance, collaboration, and empathy “(World Bank, 2019, el énfasis de la autora).

El documento “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” de las Naciones Unidas (2015) por su parte plantea actitudes que debemos promover en todos los estudiantes:

“Para 2030, garantizar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y la adopción de estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible, entre otros medios”

Inteligencia emocional

En la lectura sobre Nuevos escenarios de aprendizaje describimos unos elementos a tomar en cuenta para desarrollar la inteligencia emocional en el estudiante. De hecho, no hay recetas específicas para este desarrollo. Ahora bien, al visitar escuelas que han logrado ambientes acogedores para los estudiantes observamos que comparten unas características. Por ejemplo, casi todas las escuelas separan tiempo para trabajar con las necesidades emocionales de los estudiantes. Algunas de las estrategias utilizadas son las siguientes:

  1. Espacios para trabajar con sus emociones

Estos espacios se dan en formas diferentes en las diversas escuelas, pero en todos proveen canales que faciliten la introspección y la comunicación por el estudiante de sus inquietudes, malestar y conflictos. Por ejemplo, algunas escuelas separan una hora a la semana, y dividen los estudiantes en grupos pequeños, asignando un grupito a cada miembro del personal docentes: maestros, bibliotecarios, trabajador social, orientadora. En otras escuelas, todos los días en el salón hogar se dedica un tiempo a esta conversación. Estos espacios de discusión tienen el efecto de desinflar su animosidad y lograr un mayor sosiego en el estado de ánimo del estudiante.

  1. Retiro antes de comenzar las clases

Retiro antes de comenzar el programa que permite un proceso de inmersión en el que se identifica las necesidades académicas y psicosociales, y se trabaja con estas últimas, por ejemplo, con su autoconocimiento, sus conflictos. Se desarrollan estrategias para promover la convivencia efectiva. En algunos casos se integran a los padres parte del tiempo al retiro.

  1. Integración de temas que apoyan el desarrollo emocional en el currículo académico

Los maestros ofrecen a través de la discusión de los temas de su clase la oportunidad al estudiante de entender y trabajar con sus emociones.

  1. En sus experiencias prácticas, integrar el trabajar con poblaciones vulnerables, que los lleva a reflexionar sobre aspectos socioemocionales.

  2. El uso de mentorías, personas adultas que apoyan y acompañan al joven.

Espíritu emprendedor

Dada la situación económica de nuestro país, en la cual contamos con un recurso humano relativamente abundante, es necesario la búsqueda de nuevas fuentes de empleo. Así, al preparar a los estudiantes, no podemos limitarnos a pensar en los empleos que hoy existen sino tener en mente la necesidad de prepararlos para que generen e inventen nuevas alternativas de empleo.

Por esto es importante el desarrollo empresarial de la juventud. De hecho, en varios países el número de personas auto empleadas ha ido aumentando. Se estima que este número aumentará (World Bank, 2019).

Transición a estudios post secundarios o al trabajo

En la escuela superior se iría también trabajando la transición a la próxima etapa. Por ejemplo, los estudiantes en la ruta universitaria comienzan a tomar cursos en las universidades. Los estudiantes con interés técnico pueden hacer internados en las industrias o en instituciones tecnológicas post secundarias, en donde podrían familiarizarse con las nuevas tecnologías que las escuelas superiores no pueden costear.

Este tipo de programa requiere el crear alianzas entre diversas instituciones. En el caso de los estudiantes con interés universitarios, alianzas entre las universidades, las escuelas y posiblemente los municipios, para ofrecer el transporte de los estudiantes. En el caso de los estudiantes dirigidos a los estudios técnicos, alianzas con instituciones de estudios post secundarios, empresas, los municipios. Los estudiantes con interés en trabajar al terminar su escuela superior, alianzas con comercios, empresas, grupos comunitarios y filantrópicos.

Para orientar a los estudiantes sobre las posibilidades de carreras y empleos, se podrían desarrollar programas de mentores, que apoyaran a los jóvenes en conectar la escuela, el trabajo y los estudios post secundarios, y así apoyarlos en hacer mejores decisiones para su futuro.

Un nuevo modelo de escuela superior

El desarrollo de las aptitudes y competencias que necesitamos para el desarrollo económico, social y cultural de nuestro país requiere cambios profundos en nuestro sistema educativo. Estamos imaginando un proceso educativo muy diferente al que reina en la mayoría de los salones de clases. Soñamos con un proceso de aprendizaje y enseñanza activo, donde en lugar de oír y copiar pasivamente lo que dice el maestro, los estudiantes y el maestro, juntos exploran, investigan, las preguntas e intereses de los estudiantes. Un proceso educativo que atiende el desarrollo emocional del estudiante, apoyando el desarrollo de personas responsables, solidarias y emprendedoras. Un proceso educativo que atiende la diversidad de talentos y busca

su máximo desarrollo. Un proceso educativo que también aprende continuamente, que sea imaginativo y emprendedor, sirviendo así de ejemplo a sus estudiantes.

Referencias

Beardsley, P. (2004). Middle School Student Learning Evolution: Are Current Standards Achievable?. The American Biology Teacher, 66, (9)

Escuela de la Comunidad Manuel Elzaburu y Vizcarrondo. (1998). Haciendo currículo en una escuela del sistema público. San Juan: Departamento de Educación.

Fundación Ángel G. Quintero Alfaro. (1995). Cuaderno3: Atendiendo la diversidad.

Hato Rey: Comunicadora Nexus.

Harvard Educational Letter, julio-agosto, 2004

Manno, B.V. (2020). Why so many people are disappointed with their education-and how start fixing it. Education Next, Fall 2020, Vol 20. No.4

Naciones Unidas (2015) Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. https://unctad.org/meetings/es/SessionalDocuments/ares70d1_es.pdf

Quintero, A. H., Irizarry, R., Ríos-Villarini, N., Rodríguez-Rivera, J. Rivera-Casillas, Z., Borrero, M., Suazo, O., y Rodríguez, M. (2019). Investigación sobre las funciones del distrito escolar para apoyar el aprendizaje. Revista de Educación de Puerto Rico, 2(2), 1-22.

Ramos, C. (2019). Cultivando soberanía alimenticia desde un proyecto escolar de agroecología urbana en Puerto Rico. Revista El Sol. Año 60, Num. 1; pags 26-32.

Tomilson, M. (2004). Working Group on 14-19 Reform. 2004. 14-19 Curriculum and Qualifications Reform. www.14-19reform.gov.uk

U.S. Bureau of Labor Statistics. Occupational Outlook Handbook: Computer and Information Technology. https://www.bls.gov/ooh/computer-and-information-technology/computer-and-information-research-scientists.htm?view_full

World Bank. (2019). World Development Report 2019: The Changing Nature of Work. Washington, DC: World Bank. doi:10.1596/978-1-4648-1328-3. License: Creative Commons Attribution CC BY 3.0 IGO

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